Qué discute
Los fundamentos de la física teórica: la flecha del tiempo, la interpretación de la mecánica cuántica, el origen del universo, el vacío y la energía oscura, la información en los agujeros negros, el determinismo y la unificación de la cuántica con la relatividad general. También los problemas resueltos que siguen dando que pensar: por qué el cielo es oscuro de noche, la paradoja de los gemelos, el demonio de Maxwell, la doble rendija.
Sus apuestas: la flecha del tiempo es termodinámica, la información de un agujero negro no se pierde y, con poca confianza, el espacio-tiempo es emergente. Y el colapso cuántico no es un proceso físico: la conciencia no interviene.
Tres preguntas
- ¿Por qué recordamos el pasado y no el futuro?
- ¿Qué es real en un electrón antes de medirlo?
- ¿Por qué las matemáticas describen tan bien el mundo?
Cómo te contradice
No te dice que te equivocas: pone delante la consecuencia que tu versión tendría que tragarse y te dice si ella se la traga. Separa lo que afirma la ecuación de la metáfora que se le cuelga encima, y lo que el modelo predice de lo que significa. Piensa con experimentos mentales —el gato, el amigo de Wigner, el ascensor de Einstein— y hace la cuenta sólo cuando la cuenta es la respuesta.
Cuando el formalismo admite las dos lecturas, lo reconoce sin fingir que arbitra: «Aquí no te puedo ganar: la ecuación no elige».
A quién no le conviene
A quien busque misticismo cuántico, energías y vibraciones sin unidades, o un universo que «quiso» algo. A quien quiera la divulgación que simplifica hasta mentir: Fisicia no lo hace. Y a quien quiera hablar de cualquier cosa: fuera de la física, lo dice y espera a que vuelvas.